Uno de los ingredientes definitivos para vivir una vida sana es
estar bien con nuestra consciencia, pero esto no es fácil, ya que por
naturaleza somos muy egoístas y a veces para obtener lo que queremos hacemos
cosas que no están del todo correctas.
Hace un tiempo fui
a una conferencia de un psicólogo y pastor evangélico muy conocido,
donde hablaba de la familia y de los valores de la misma.
En una fracción de
aquel gran discurso dijo algo muy importante que debemos aplicar en las
relaciones familiares y es "hacer
lo correcto sin importar si la otra persona lo hace", algo que en lo
personal lo vi clave en las relaciones con mi familia, así como dijo que "los padres tienen la
obligación de ser buenos padres, pero no precisamente de tener buenos
hijos" podría citar
muchas frases mas pero quiero entrar mas en detalle con estas premisas
importantes.
(Hacer lo
correcto sin importar si la otra persona lo hace) ¿Cuantas veces no condicionamos nuestro comportamiento al
comportamiento de nuestros padres, o nuestros hijos o nuestras esposas o
esposos?, ¿aún crees que no lo haces?, ¿te haz escuchado diciendo… ?
-
Yo soy
así porque mi papá también se porta mal conmigo..
-
Es que
si mi hijo fuera diferente yo fuera mejor padre
-
Mi esposo
es borracho por eso yo lo trato mal.
-
Mi esposa
es insoportable por eso le soy infiel
Entre otras tantas escusas más de nuestro mal proceder. Pues recuerden
que esto son solo escusas pues no debemos condicionar nuestro comportamiento,
pues el condicionamiento de la misma causa que de una forma como hijos tenemos la obligación de ser buenos
hijos sin importar como sean nuestros padres, no existe condicionamiento para
hacer lo correcto, bajo ningún concepto, como padres debemos hacer lo correcto
no importa si nuestros hijos no hacen lo correcto, como esposos, es lo mismo. Una
de los mayores problemas es el condicionamiento de nuestros actos, siempre
debemos hacer lo correcto, no siempre es lo mas fácil pero si lo que dará
buenos resultados en el tiempo.
De ahí nace otra de las frases que dijo este conferencista, “los
padres tienen la obligación de ser buenos padres, pero no están obligados
a tener buenos hijos” pues es sencillo, la obligación de ser buenos hijos
es precisamente “de los hijos”.
Después de una charla de 3 horas con este excelente conferencista
salí con una mentalidad renovada. Y con muchas ganas de mejorar mi vida. Si algún
día tienen la oportunidad de ir a una conferencia del Dr. David Hormachea, no
se la pierdan.