miércoles, 26 de octubre de 2011

El Credo del programador

Para reir un poco, con todo respeto.. ;)


Creo en un solo lenguaje de programación, "C" todopoderoso, creador de Unix, Linux  y Windows.

Creo en un solo "C++", hijo único de "C" nacido de "C" antes de "visual C++".

"C" de "C", compilador de compilador, "C" (c)Copyright compilado, no creado, de los mismos programadores que el padre, por quien todo es programado.

Que por nosotros los hombres y nuestros servidores fue desarrollado, y por obra del lenguaje binario encarnó en ensamblador y se hizo lenguaje, y por nuestra causa es ampliamente aceptado. En tiempos de Bill Gates decayó y fue olvidado, y se renovó al tercer día, según los usuarios. Y subieron las ventas, y está ubicado dentro de todo Unix, por quien todo es programado y de nuevo vendrá mejorado para juzgar a virus y programas, y su dominio no tendrá fin.

Creo en el lenguaje binario, código base del sistema que precede al padre y al hijo, que con el padre y el hijo recibe una misma aplicación y memoria y que habla por los procesadores.

Creo en la arquitectura PC, que es una, sólida, compacta y compatible. Confieso que no hay un solo "undo" para corrección de errores. Espero la resurrección de las NeXT y la vida en un mundo con Internet.

Enter...

martes, 25 de octubre de 2011

Algunos de Pepito


Pepito el niño de los huevos

Erase una vez que Pepito se puso a vender huevos dentro de una iglesia:
¡Huevos, huevos, a 10 pesos cada uno!
Y el padre muy molesto grita:
¡Saquen a ese niño de los huevos!
Y Pepito asustado le dice:
¡Padre, mejor de la orejita!

Profesión de Pepito

La maestra en el salón de clases le dice a sus alumnos:
A ver niños, díganme qué parte de mi cuerpo les gusta más, y yo les voy a adivinar qué es lo que van a ser cuando sean grandes.
A ver Juanito, ¿qué te gusta más de mi cuerpo?
Su pelo, maestra.
La maestra le responde, entonces tú vas a ser peluquero cuando seas grande.
A ver Luisito, a ti, ¿qué te gusta más de mi cuerpo?
Sus ojos, maestra.
¡Ahh!, entonces tú vas a ser oculista Luisito.
A ver Diego, ¿y a ti?
A mí me gustan sus dientes, maestra.
Muy bien, entonces tú serás dentista cuando seas grande Diego.
A ver Pepito, ahora dime tú lo que más te gusta de mí.
Yo para qué le digo maestra, acabo de descubrir que quiero ser lechero.